San Lorenzo

Fue entre 1244 y 1300 cuando posiblemente fue construida la iglesia, tomando el lugar de una antigua mezquita localizada en el arrabal de la Almunia de al-Muguira.

Presenta una planta rectangular dividida en tres naves de cuatro tramos, sin crucero y con cabecera absidal. Las naves quedan separadas por arcos formeros sustentados por pilares prismáticos con columnas adosadas. Sobre los arcos formeros se encuentra un “muro armado” que es una estructura en forma de arco que sube hasta tocar la techumbre y cuyo interior se perfora con ventanales que permiten la entrada de luz.

La cabecera es de triple ábside, planos los laterales y pentagonal el central, el cual irá precedido por un tramo rectangular cubierto con bóveda de crucería con espinazo.

La iglesia abre al exterior por tres portadas. La que abre por el lado derecho del edificio es de arco apuntado con jambas escalonadas y decoradas con bolas, quedándose cobijada por un tejaroz. La portada de la izquierda fue restaurada copiando la opuesta. Y la portada principal presenta un pórtico de tres vanos apuntados sobre pilares prismáticos y cornisa con modillones lisos; es de ojiva con las arquivoltas ornadas con dientes de sierra y apeadas en columnas cuyos capiteles van decorados con motivos vegetales, de la misma manera que también lo está la línea de imposta.

San Lorenzo presenta un rosetón que presume ser de los mejores de la ciudad, teniendo dos estrellas circunscritas de las que nacen columnillas y arcos entrecruzados que imitan las labores de sebka almohades; todo ello situado en la parte superior del hastial. Sobre el rosetón hay una pequeña hornacina con una pequeña imagen del santo que da nombre a la parroquia. Sobre la nave hay otro rosetón más pequeño y de estilo mudéjar.

Se piensa que la iglesia estuvo recubierta totalmente de pinturas, siendo la de la capilla mayor la única que se conserva. Las pinturas representan escenas de la Pasión, siendo considerado como uno de los ciclos más completos e interesantes de Andalucía.

Por encima de los paramentos bajos que hoy se han perdido, y simulaban cortinajes, se encuentran enmarcadas por falsas hornacinas, las figuras de los profetas Elías y Moisés, así como los santos Esteban y Acisclo, siendo pintadas por autores distintos del siglo XIV.

En la zona alta se desarrolla el ciclo de Pasión, en la que se enmarcan siete escenas de las que en todas ellas destaca Jesucristo por encima del resto de personajes. Las escenas representadas son de izquierda a derecha las siguientes: el Beso de Judas y el Prendimiento, el Escarnio, el Camino del Calvario, la Crucifixión, el Descendimiento, el Entierro de Cristo y la Resurrección. Pintadas todas ellas en el segundo tercio del siglo XV.

La parroquia posee dos capillas laterales construidas en el siglo XIV, la de la izquierda fue fundada por Pedro Fernández de Valenzuela, advocándose como de la Magdalena, en el cual se enterrarían los marqueses de Villaseca. Presenta planta cuadrangular cubierta con una bóveda de crucería gótica apoyada sobre capiteles ménsula. Tal capilla se encuentra presidida por Nuestro Titular, el Santísimo Cristo del Remedio de Ánimas que se encuentra acompañado a su derecha por Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas. La misma capilla se encuentra decorada por un lienzo anónimo de la Aparición de la Virgen a Santa Teresa y San Juan de la Cruz, del siglo XVII; así como otras pinturas del ciclo de la Vida de la Virgen en el cual aparecen la Visitación, los Desposorios y el Nacimiento, todas ellas obras del siglo XVIII.

La capilla del lado derecho perteneció probablemente a la familia Minaye, conociéndose hoy en día como capilla de Villaviciosa. Es de planta rectángular dividida en dos tramos, se cubre por crucería gótica con nervios apoyados en capiteles con figuras y motivos vegetales, se encuentra abierta a la nave a través de dos arcos apuntados. Es en esta capilla dónde se sitúa el Sagrario. Presenta diversos retablos de épocas distintas, siendo dos de ellos de mediano porte y anónimos, pertenecientes al siglo XVI; el primero de ellos (1560) aloja al Corazón de Jesús y presenta columnas corintias que sostienen al frontón partido sobre el que van recostadas las virtudes de la Esperanza, la Justicia y la Fe; el otro retablo (1564) tiene también las mismas características que el primero, apareciendo en el frontón la Fortaleza, la Caridad y la Templanza, habiendo una copia del Descendimiento de Pedro Pablo Rubens en el registro central, destacando sobre el altar la imagen del Señor de la Humildad, fechable en el siglo XVII. También encontramos en esta capilla parte del retablo que a mediados de los años setenta se retiró del altar mayor de la iglesia. En el muro izquierdo se encuentra una mesa de mármol de Carcabuey de 1706 que tiene sobre sí un templete exento, con basamento cuadrangular de ángulos achaflanados; del cual surgen cuatro columnas salomónicas que sostienen una cúpula semiesférica coronada por un ángel; en los laterales se decoran con representaciones de Sansón luchando con el león y Moisés haciendo manar agua de la peña; las puertas del templete se adornan con ángeles que llevan azucenas; encontrándose a los lados dos esculturas de San Pedro y San Pablo del siglo XVIII; es dentro del templete donde encontramos a la imagen de la Virgen de Villaviciosa, imagen manierista del siglo XVI. Cabe destacar también la lámpara del techo, perteneciente al siglo XVII, siendo punzonada por Antonio de Santacruz y Zaldúa.

En 1555 se edificó la torre de la iglesia, de estilo renacentista, la cual se construyó sobre el antiguo alminar. Fue diseñada por Hernán Ruiz el Joven y financiada por la feligresía de la parroquia. Consta de tres cuerpos decrecientes que arrancan de una fuerte cornisa decorada con codillones. Los dos primeros cuerpos tienen planta cuadrada, girando el segundo 45°, mientras que el tercero es de planta circular y remata en semiesfera con la imagen de San Lorenzo.

Dentro de la parroquia encontramos diversas obras barrocas como es el retablo a Nuestro Padre Jesús del Calvario, fechado hacia 1765 y siendo dorado en 1783. En el ático encontramos una imagen de San Roque de mitad de siglo y en la pared de este ábside, un lienzo que representa la Flagelación datada del siglo XVII. En el ábside de la izquierda hay lienzos de la Inmaculada, Virgen de las Angustias y San Miguel, obras del siglo XVIII. El retablo de Nuestra Señora de las Montañas corresponde al 1720 y se trata de una obra anónima, que presenta columnas salomónicas y en el ático hay una imagen del rey David. Las naves del templo se adornan también con otros lienzos del siglo XVIII que representan el Descendimiento, la Asunción de la Magdalena, y una copia de la Virgen del Silencio de Antonio Mohedano, realizada en la segunda mitad del XVII, al igual que el Martirio de San Lorenzo, atribuido a Antonio Palomino. Existe también una copia de una Inmaculada de Bartolomé Murillo, fechada en el siglo XIX. En la sacristía, ubicada al lado de la capilla que preside el Cristo del Remedio de Ánimas, se encuentran varias pinturas del siglo XVII como un San Jerónimo, una Santa Bárbara, la Virgen con el Niño y donante, y la Piedad, una de las cinco versiones pictóricas del grupo de las Angustias realizado por Juan de Mesa. Por otro lado, también hay unos lienzos que representan al Crucificado y a Elías, ambos fechados en el siglo XVIII.

Es destacable mencionar que la parroquia de San Lorenzo Mártir posee también un relicario de la Santa Espina, recompuesto con una pieza del XVII y otra del XVIII.

En 2007 la parroquia de San Lorenzo Martir tuvo que ser restaurada hasta el 2009 que se reabrio para todos fieles de la parroquia

Casa De Hermandad

La Muy Humilde y Antigua Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo del Remedio de Ánimas y Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas está erigida canónicamente en la Real Parroquia de San Lorenzo Mártir de Córdoba.

Tiene también una casa en la que se desarrolla un gran número de actividades no litúrgicas y que son fundamentales para la vida entre hermanos y hermanas con el objeto de establecer así un medio de cumplimiento de los deseos de Nuestro Señor Jesucristo más allá de las puertas de nuestra Parroquia.

Nuestra casa de Hermandad se encuentra en la calle Jesús del Calvario, 19 de nuestra ciudad de Córdoba, siendo bendecida e inaugurada por el obispo de Córdoba Francisco Javier Martínez.

Entre las distinta dependencias que contiene, son dignas de destacar:

• Una habitación donde se guardan los pasos de nuestros Titulares.

• Un salón social que, junto a un patio cuidado con cariño, sirve para fomentar la convivencia entre los hermanos,

• La secretaría, donde se lleva a cabo la gestión burocrática de la Hermandad, dotada con equipos informáticos con conexión a Internet,

• Sala de juntas,

• Vitrinas donde se custodia el patrimonio de la Hermandad:

• La vitrina de la Virgen: en ella se custodia el manto de salida de Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas, bordado en oro fino sobre terciopelo negro. En el lateral derecho, se encuentra el estandarte de la Santísima Virgen bordado en oro sobre el mismo tejido y una pintura de Nuestra Señora; al lado izquierdo, el estandarte del Santísimo Cristo, única pieza que no pertenece a la temática mariana, y es de similar confección al anterior. A los pies del manto, de derecha a izquierda, seis sayas de la Santísima Virgen de las Tristezas, casi todas ellas bordadas en oro. Delante de las sayas se encuentran los cuatro arcángeles que custodian las esquinas del paso de Nuestra Señora: San Miguel, San Rafael, San Gabriel y San Uriel.

• En la Vitrina del Cristo, encontramos, en el centro, dos magníficas piezas: en primer lugar, la Cruz de guía de la Hermandad y, antepuesto a ella, el paño de la Verónica que en su día pintara Miguel del Moral. Al fondo de la vitrina admiramos el Velo de Tinieblas que luce el Santísimo Cristo del Remedio de Ánimas en su Estación de Penitencia y Cultos Solemnes. A ambos lados, y en distintos niveles, se encuentran los cuatros ángeles plorantes que acompañan al paso del Santísimo Cristo con sus atributos. Debajo encontramos las tibias y calavera que van a los pies del Señor, y la calavera coronada como signo del triunfo efímero de la muerte. El resto de la vitrina contiene bordados tanto del paso del Cristo como los usados en el palio de respeto, todos ellos bordados en oro.

• La vitrina Sacramental presenta, en el centro, el magnífico libro de reglas convertido en Puerta del Sagrario, como se puede contemplar en el Monumento del Jueves Santo. En la parte superior del Libro de reglas se alza una Virgen del Rosario con el Niño Jesús en brazos. Al fondo, el Estandarte Sacramental bordado en oro sobre tela de brocado blanco. A los pies del libro de Reglas, se encuentra una casulla que perteneciera a Fray Rafael Cantueso, diseñada por Pablo García Baena y pintado por Miguel del Moral. Completan la vitrina seis ángeles pertenecientes al paso de la Santísima Virgen así como la candelería y jarras de plata de nuestra amada Titular. al fondo de la misma están expuestos ornamentos de talla y bordados usados para los Cultos internos de la Hermandad.

• Y para acabar, la vitrina Relicario: es la más pequeña de todas pero es la que guarda los elementos más importantes para nosotros puesto que son los que van en contacto más directo con Nuestros Titulares. La parte superior la preside la Corona de Espinas, los Clavos en forma de azucenas y las Potencias del Santísimo Cristo, todas ellas realizadas en oro, junto con la Corona de plata sobredorada enriquecida con piedras preciosas de Nuestra Señora. A la derecha se encuentra el Libro de Reglas labrado en plata sobre fondo negro. En la izquierda, uno de los rostrillos de diario de Nuestra Señora, del mismo material anteriormente nombrado. En la parte inferior destaca en el centro una custodia del siglo XVI de plata sobredorada. A la derecha, el corazón de la Virgen en plata y bellamente enriquecido. En el lado derecho, diadema de plata, puñal del mismo metal así como el Rostrillo, enriquecido por las donaciones de los hermanos, y el escapulario de plata todo ello pertenecientes a la imagen de la Santísima Virgen de las Tristezas. Otra pieza a destacar es un corazón con siete puñales, elaborado en plata por Emilio León en 2007.

En 2007 nuestra Hermandad arropó a nuestros Sagrados Titulares para recibir el culto hasta que finalizarán las obras de nuestra Parroquia, donde se celebraban todos los lunes la Eucaristía.