Paso del Santísimo Cristo del Remedio de Ánimas

El paso se inspiró en el sepulcro del Cardenal Salazar, que diseñara Francisco Hurtado Izquierdo a principios del siglo XVIII y que realizaron Teodosio Sánchez de Rueda, Juan Prieto y Francisco Lamico. En 1950, Miguel del Moral y Rafael Medina hacen el boceto del paso y en 1951 lo talla Antonio Castillo Ariza en madera de abedul siendo pintado de negro. En 1954, Amadeo Ruiz Olmos realiza los ángeles de las esquinas usando madera de naranjo y tomando como modelos los ángeles del mausoleo. En 1973 se realiza un nuevo paso procesional idéntico pero de dimensiones algo más reducidas, de manera que permitan salir del interior del templo al hacer Estación de Penitencia.

Sobre este paso se alza a gran altura la imagen del Santísimo Cristo del Remedio de Ánimas, el cual se encuentra rodeado cada año de un exorno diferente: unas veces adornado con flores traídas de países exóticos que pisan por primera vez la ciudad de Córdoba para engalanar al Cristo de San Lorenzo, y otras ocasiones se emplean paños de terciopelo negro que envuelven la peana que sostiene al Santísimo Cristo simulando un catafalco.

En el frontal, cabe mencionar la presencia del relicario que guarda la Santa Espina de Cristo, que se sitúa en el interior de una hornacina dorada.

En 1980, Nuestra Señora pisó las calles de Córdoba en un paso de plata realizado por Manuel de los Ríos en Sevilla, el cual no fue del gusto de los hermanos. Es por ello por lo que en 1981, Miguel Arjona realizó un nuevo paso, que sería completamente distinto, y a la vez que genuino de la Semana Santa de Córdoba. Correspondía a un paso contemplado como un templete barroco tallado en madera y dorada en oro fino, diseñado por Miguel del Moral. La talla del paso presenta distintas formas y flores enroscadas que dan la forma a cartelas y alegorías de María. Las esquinas, reforzadas como ménsulas, sirven de apoyo a los soportes que sostienen la corona, como si se tratara de un baldaquino. Los soportes se inspiran en modelos barrocos, simulando unas pilastras muy molduradas con hojas y cabezas de querubes, que terminan en una pareja de ángeles que parece sostener con sus manos la bóveda que cubre a la Virgen. Presenta una peana también de madera tallada y dorada, neobarroca, y estuvo terminada para 1981. El techo es de terciopelo negro con bordados de aplicación de Antonio Castelló, habiendo en el centro del mismo una paloma que representa el Espíritu Santo. Los faldones son también de terciopelo negro y llevan gualdrapas ornamentadas con bordados de aplicación realizados por Antonio Castelló.

De 1991 a 1997, se procede a la adquisición de 18 candelabros que iluminarán el rostro de la Virgen en su baldaquino. La obra fue realizada por Alfonso Luque, el cual debería haber copiado en plata de ley los candelabros que Damián de Castro realizara para la iglesia de San Nicolás de la Villa en el siglo XVIII. También lleva dos jarras de plata que se compraron en 1975 para el paso del Santísimo Cristo.

Delante de la Virgen se encuentra una reliquia de San Lorenzo, perteneciente a la Parroquia y se coloca sobre una peana de plata realizada por Alfonso Luque en 1997.


Texto basado en una recopilaciones de Antonio

Miguel Capdevila Gómez y María Ángeles Raya Raya en el libro

La Pasión de Córdoba (Vol.II) publicado por Ediciones Tartessos

en 1999 y documentación artística de la Muy Humilde y Antigua

Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo del Remedio de

Ánimas y Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas