Los atributos e insignias de la Muy Humilde y Antigua Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo del Remedio de Ánimas y Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas, presentan una singularidad que los hace conducir al recogimiento y al más excelso barroquismo cordobés.

Al iniciarse la Estación de Penitencia, el primer atributo en salir de las puertas de San Lorenzo es una cruz de guía negra, sencilla, que no alcanza grandes dimensiones, y que tiene pintado un Cristo al óleo, correspondiente al siglo XVII. Dos nazarenos flanquean la cruz de guía portando sendos faroles iguales –aunque algo mayores- a los del resto de nazarenos de la procesión.

El siguiente tramo de nazarenos lo abre el estandarte de Cristo, compuesto por un medallón en el que se encuentra pintada una imagen del Santísimo Cristo del Remedio de Ánimas que fuera realizado por Rafael Medina Hidalgo. Rodeando el medallón central se encuentran unos bordados antiguos con motivos pasionistas.

El siguiente atributo corresponde a una calavera coronada sobre un cojín de terciopelo negro bordado en oro. La corona es de plata cincelada y se fecha en el siglo XVIII. Simboliza el triunfo efímero de la muerte.

A continuación aparece en la cabecera del siguiente sector de nazarenos un paño de la verónica, pintado y donado por Miguel del Moral, en el que se encuentra el rostro de Jesucristo en el momento de la pasión que se encuentra con Verónica, según narran los Evangelios Apócrifos. Fue estrenado en 1996.

Debido al carácter Sacramental, cuyo título recuperó la Hermandad en 1986, ésta posee dos atributos: el estandarte sacramental que se estrenó en 1987, el cual presenta bordados en oro antiguos sobre una tela de brocado blanco, en el que destaca la representación del cáliz, con ráfaga dorada, rodeado de una guirnalda con símbolos eucarísticos; y el otro atributo que alude al Santísimo es el libro de Reglas Sacramental, que presenta un diseño de Miguel del Moral basado en composiciones del siglo XVIII, formadas por piezas de anticuario en el que se encuentra una custodia central rodeada de querubes; fue estrenado en 1988. <

Otro atributo destacado es el del estandarte de la Virgen, que fue realizado en 1981. Contiene bordados en oro antiguos que fueron pasados por las monjas filipenses del Buen Pastor. En el centro del estandarte se encuentra una pintura de Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas realizada por Rafael Medina Hidalgo.

También en el tramo de Nuestra Señora se encuentra una bandera de damasco negra, que se encuentra completamente desplegada en señal de duelo, la cual fue confeccionada en 1991.

La Hermandad del Remedio de Ánimas también posee entre su patrimonio, un libro de reglas que va decorado con motivos de plata cincelada, en el que se encuentra en el centro el escudo de la Hermandad. En su interior contiene las reglas que fueron aprobadas en 1690.

Es digno de mención también un atributo tradicional que desapareció tras la prohibición y órdenes del obispo Trevilla acerca de la Semana Santa, y que la Hermandad del Remedio de Ánimas ha sabido rescatar. Se trata del palio de respeto, el cual desfila detrás del paso del Santísimo Cristo. Se trata de un palio rígido con bordados en oro antiguos pasados a otra tela en 1956.

Aparecen seis incensarios de plata por cada uno de los Sagrados Titulares, los cuales son llevados por nazarenos vestidos con dalmáticas de terciopelo negro con galón dorado, en el que seis de ellas son de 1949, y el resto son incorporadas entre 1980 y 1992, confeccionadas por Antonio Castelló.

Tras el paso de Cristo aparece una capilla de cantores formada por hermanos con túnica y cubrerrostro que entonan el Miserere. Del mismo modo, tras Nuestra Señora, aparece una capilla de cantoras formada por hermanas igualmente revestidas entonando el Stabat Mater.

Cada uno de los nazarenos del cortejo reza en alto el Santo Rosario, el cual porta en una mano, sosteniendo en la otra un farol de viático. La túnica es de color negro, con fajín y cubrerrostro también negros, sobre el pecho un escapulario carmelita con el escudo de la Hermandad detrás. Todos van calzados con zapatillas de esparto negras, que hacen mención al título de “Muy Humilde” que ostenta la Hermandad, siendo por ello también que esta Corporación no presenta vara alguna en su cortejo.