Memoria de Nuestra Señora de los Dolores

“Stabat Mater dolorosa iuxta crucem lacrimosa”. Junto al árbol de la cruz, la Madre de pie, traspasada de dolor, triste, contemplaba al fruto de sus entrañas.

Nuestros estatutos nos guían en la práctica de la vida cristiana, acercándonos el ejemplo de María, Madre de Dios en sus Tristezas. Ella nos marca el camino del seguimiento de Cristo.

En la mesa eucarística, celebramos los Dolores de María, a los pies del Santísimo Cristo del Remedio de Ánimas.