Siguiendo el ejemplo de Cristo queremos dar testimonio de cultivar el amor al prójimo, proyectado especialmente en los enfermos y necesitados, como Nuestra Humilde Hermandad del Santísimo Cristo del Remedio de Ánimas ha tenido siempre presente.

S. Pablo pone el dedo en la llaga. “Si no tengo caridad nada soy”. La Caridad es la mayor y la que da sentido a los demás virtudes.

Poniendo en práctica esta virtud colaboramos dentro de nuestras modestas posibilidades, con los más pobres y desfavorecidos, participando de la Pasión de Cristo, con una actitud desinteresada, incondicional, comprometiéndonos y sintiéndonos cercanos con personas necesitadas de la Hermandad, la Parroquia, Cáritas, proyecto D. Bosco y otras instituciones religiosas, similares a la Iglesia.

Así mismo, la Hermandad estimula la visita de enfermos y ancianos, en centros asistenciales y en sus domicilios, acompañando a quien necesita un abrazo, una caricia, una acogida, un aliento en el desánimo, una lectura, una sonrisa, llevarle esperanza como regalo que nos trae la Fe.

La Hermandad coordina toda labor asistencial distribuyendo los fondos destinados bajo la supervisión de su Junta de Gobierno. Como ejemplos están:

  • La organización de la campaña de Navidad.
  • La recogida de alimentos así como su posterior reparto a las personas necesitadas de la feligresía en colaboración con el párroco de S. Lorenzo.
  • Un seguimiento durante todo el año de las necesidades que puedan tener los hermanos que he citado anteriormente.
  • Como miembro de su Junta de Gobierno, colaborar en todo lo que organice la Hermandad, montajes, cultos, limpieza de enseres, todo lo que conlleva la vida de nuestra Hermandad.

    Desde esta página os recuerdo que estáis invitados a colaborar con la asistencia social, trabajando y sugiriendo ideas para ponerlas en práctica y así, testimoniar nuestra Fe.

    Que La Santísima Madre de Dios en sus Tristezas nos haga crecer en la Fe, nos mantenga siempre la puerta abierta a la Esperanza y en Caridad poder transmitir el sentir del desprendimiento compartiendo con aquellas personas que esperan nuestra respuesta.