Besamanos a Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas

Coincidiendo con el inicio del quinario al Cristo del Remedio de Ánimas, se rinde culto a Nuestra Señora con un solemne besamanos.

Los elementos que rodean a la bendita imagen de la Santísima Virgen no sólo tienen una finalidad ornamental, sino que forman parte de un discurso argumental en torno a un misterio mariológico, cargado de expresividad plástica. Su objetivo: lanzar un mensaje formativo, siempre enraizado con el Evangelio.

Y en centro, María; como la mejor manifestación y paradigma de la aceptación absoluta del Reino de Dios proclamado por su divino Hijo.

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