Santísimo Cristo del Remedio de Ánimas

Posee el Santo Cristo un singularísimo ajuar al componerse éste de piezas y elementos que completan a la impresionante imagen del Crucificado de San Lorenzo.

Anterior a la reorganización del año 49 ya poseía la venerada imagen del Cristo de los Remedios y Benditas Ánimas una corona de espinas y potencias realizadas en plata. A raíz de la reorganización, estas piezas son enriquecidas y se realizan algunas nuevas como son los clavos florecidos en forma de azucenas realizados en plata por Manuel Aumente.

Se le añade al Cristo un sudario de brocado rojo, contando en la actualidad con siete de distintas calidades y tonalidades procedentes todos ellos de donaciones de hermanos y devotos. Tres de ellos son donados por D. Manuel Aparicio. De entre todos los sudarios destaca uno por la calidad de la pieza, siendo éste el que lleva en la estación de penitencia en la noche del lunes santo y en los cultos, donado por la familia Cantueso Cárdenas. Complementa el sudario, un cordón confeccionado con hilo de oro donado por D. Manuel Aparicio y un fajín rojo donación de D. Pablo García Baena.

La pieza que más destaque quizá por su singularidad sea el “Velo de Tinieblas” que pende de los brazos de la cruz. Bordado en oro y plata sobre tul negro. Pese a ser una pieza realizada en los primeros años de la reorganización se desconoce su autoría.

El conjunto de la Imagen junto con estas piezas cargadas de simbolismo forma una silueta inconfundible que lo hace único. Es por este motivo por el que en años sucesivos se realizan donaciones de piezas de mayor valor pero repitiendo los modelos antiguos.

Así pues en el año 2006 se encarga la realización de un nuevo velo de tinieblas debido al estado de deterioro del antiguo al bordador D. Francisco Pérez Artés, quien repite el dibujo y la técnica del antiguo para evitar variaciones.

Completan el ajuar del Cristo unas potencias realizadas en oro por D. Emilio León en el año 2008 repitiendo el modelo de las antiguas realizadas en plata. Y una corona de espinas y clavos en forma de azucenas también realizadas en oro por D. Joaquín Dobado en el año 2008, también repitiendo los modelos antiguos. Todas estas piezas fueron donadas por el Istmo. Sr. D. Carlos Ruiz Padilla VI Conde de Casa-Padilla en memoria de su difunta madre.

Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas

Es el año 1975 cuando tras una ansiada espera llega a la Hermandad la imagen de una antigua dolorosa procedente de Écija. Y es que no se trató de una casualidad, y bien lo saben los que la encontraron y la vieron por primera vez, pues tenía que ser Ella la Madre del Remedio de Ánimas y de los hermanos de esta humilde corporación.

En esos instantes Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas, advocación bajo la que es venerada hasta nuestros días, sólo poseía en su humilde ajuar una diadema de plata con punzón de Aranda.

Una vez restaurada la sagrada imagen la junta de gobierno toma la acertada decisión del modo de vestir de la dolorosa acorde con el estilo y espíritu de la Hermandad. Es a partir de entonces cuando empieza, con gran sacrificio y entrega por parte de los hermanos, a crecer el ajuar para la Madre de Dios.

De las primeras piezas que se realizan y que aún hoy se conservan son; un rostrillo confeccionado con piezas de plata antiguas y un escapulario de tela con el escudo de la Hermandad en plata. A la par se confeccionan dos sayas realizadas en bordado de aplicación por D. Antonio Castelló una de color negro y otra de color blanco.

Posteriormente adquiere la Hermandad un antiguo manto negro de capilla bordado en oro y saya compañera. Y se realiza para la primera salida procesional un manto de salida de terciopelo negro.

En los años sucesivos se incrementa el ajuar con diferentes piezas como son; una diadema de plata sobredorada, una media luna de alpaca, una corona de plata cincelada y sobredorada, un puñal de plata cincelada y sobredorada y un rostrillo de filigrana sobre el que se aplican numerosos broches y pedrería procedentes de donaciones. Todas estas piezas fueron realizadas por D. Alfonso Luque en la década de los 80.

En el año 1989 la familia Torres-Jurado dona a la Santísima Virgen un corazón de plata cincelada con incrustaciones de piedras en memoria de su hija Lidia fallecida el 20 de octubre de ese mismo año. En esos años estrena la Virgen un nuevo escapulario y un rostrillo de diario, ambos cincelados en plata por D. Alfonso Luque, así como un Rosario de Filigrana de plata realizado y donado por D. Manuel Naz.

En la década de los noventa D. Antonio Castelló confecciona tres nuevas sayas con bordados antiguos en oro fino. Dos de ellas sobre terciopelo negro y una sobre un tisú antiguo de plata donado por D. Pablo García Baena. La familia Cantueso Cárdenas dona en esos años una estola bordada de color morado.

En el año 1995 D. Antonio Castelló confecciona un nuevo manto de salida con saya a juego bordados en oro sobre terciopelo negro. D. Miguel Arjona es el encargado de hacer el dibujo sobre el boceto que en su día realizara D. Miguel del Moral. Como curiosidad podemos destacar que el manto fue donado por numerosos hermanos y devotos cuyos nombres fueron inscritos bajo las estrellas donadas.

Durante los siguientes años también se realizan donaciones de broches y Rosarios. Destacar un broche realizado y donado por la familia Vera-Toscano, y otro donado por la familia Moreno-Rojas.

En el año 2007 la familia Gómez-Mesa dona un corazón cincelado en plata con siete puñales realizado por D. Emilio León y en el año 2008 la noche del lunes santo Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas estrenó sobre su pecho un nuevo broche de oro con la forma del escudo de la Hermandad realizado por D. Emilio León.